Cuando ahorro para mi jubilación, ¿Por qué es mejor hacer aportaciones periódicas?
Realizar aportaciones periódicas, por ejemplo, mensuales, en lugar de jugar a adivinar los resultados del mercado de valores y de aportar únicamente en momentos bajos de los mismos, permite diversificar el riesgo y mejorar los resultados de tu ahorro a largo plazo, disminuyendo la volatilidad de tu cartera de inversión. Estarás comprando a un precio medio.
La estrategia de tomar decisiones de compra o venta en función de las situación y expectativas de los mercados: market timing
El market timing es una estrategia de inversión que consiste en la toma de decisiones de compra o venta de activos financieros (acciones, bonos, etc.) intentando anticipar el movimiento, al alza o a la baja, que tendrá el precio de estos activos. Si el mercado va a bajar se intentará salir de las posiciones para evitar pérdidas, y si va a subir el inversor entrará, haciendo nuevas compras, buscando obtener beneficios.
Se trata de acertar sobre el mejor momento para invertir. Por ejemplo, comprar las acciones de una empresa cuando se prevé que su precio va a subir, y en venderlas cuando se cree que su precio va a bajar.
El market timing se basa tanto en análisis técnico (que analiza el precio de la acción y las tendencias del mercado) como en análisis fundamental (que analiza el valor intrínseco o "justo" de un activo), así como en los beneficios, las ventas, la deuda y otras magnitudes de la empresa, economía o país en cuestión en la que se invierte o desinvierte.
El Market timing no es para los ahorradores particulares a largo plazo
Es difícil prever cuál va a ser el comportamiento del mercado y los inversores poco experimentados pueden creer que esta práctica les garantiza comprar al mejor precio, cuando no es así.
El market timing es una estrategia cortoplacista, por lo que no debería ser tan relevante para aquél ahorrador que quiera invertir a largo plazo, como por ejemplo quien ahorra para su jubilación. Sería más adecuado centrarse en una correcta diversificación de acuerdo con el perfil del inversor del ahorrador, más que en un posible momento ideal de entrada en el mercado.
Nadie sabe prever exactamente cuándo llegarán las caídas de los mercados, ni siquiera los inversores expertos que apuestan por ellas. Lo que sí se sabe que la economía y los mercados se rigen por ciclos y que las caídas son parte de esos ciclos.
Uno de los errores de los inversores sin experiencia es tratar de adivinar cuándo llegarán estas caídas, intentando comprar bajo para vender caro. El resultado suele ser el contrario, vender cuando no se debe y no saber después cuándo volver a entrar.
Las aportaciones periódicas son más efectivas que el market pricing
Desconcentrar y periodificar cualquier esfuerzo a lo largo de un espacio temporal más largo, convirtiéndolo en miles de pequeños esfuerzos hace más fácil lograr el objetivo de ese esfuerzo.
Al realizar aportaciones periódicas aportando dinero mes a mes a sus productos de ahorro-inversión (por ejemplo, plan de pensiones y/o fondo de inversión), evitando buscar el market timing, el inversor estará promediando el coste de compra y reduciendo la volatilidad de su inversión. Habrá momentos en los que comprará caro, pero éstos se compensarán con otros en los que compre más barato.
La aportación periódica es más conveniente que la aportación única o que las irregulares, ya que se diversifica a lo largo del tiempo el valor al que se adquieren las participaciones del producto de inversión, por lo que se diversifica el riesgo, buscando una menor volatilidad.
Con el mismo dinero, en momentos de altas valoraciones del mercado se comprarán menos participaciones (estarán más caras), mientras que cuando baja el mercado la misma cantidad invertida permite adquirir más participaciones. En el medio y largo plazo, con la previsible subida en el valor de la participación, se revalorizan ambas, lo que permite obtener ganancias en toda la inversión.
En definitiva, es muy difícil saber cuál es el momento adecuado para invertir y cuál el adecuado para retirar la inversión, prediciendo y determinando con la exactitud adecuada hasta qué punto puede caer una acción, para conseguir altas rentabilidades.
Un ejemplo
A continuación, mostramos un ejemplo, extradido de un artículo del portal Academia del inversor de BBVA Asset Management, comparando como les hubiera ido a tres ahorradores entre 1979 y 2019, dos de los cuales hubieran invertido con estrategias de market timing y otro con aportaciones periódicas:
| Periodo de Ahorro | Tipo de Inversión | Nº ahorrador | Importe mensual ahorrado | Importe Total Ahorrado (40 años) | Tipo de aportación | Resultado del market timing | Capital acumulado tras 40 años |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1979-2019 (40 años) | Inversión en fondo indexado al S&P 500 | Ahorrador 1 | 200 € | 96.000 € | Market timing | Peor market timing posible: Invierte justo el día de mayor desplome de las 4 grandes crisis. | 663.000 € |
| Ahorrador 2 | Market timing | Mejor market timing posible: Invierte justo en el momento más bajo de las 4 grandes crisis. | 956.000 € | ||||
| Ahorrador 3 | Aportaciones periódicas mensuales constantes | 1.386.000 € | |||||
4 grandes crisis 1979-2019: 1) 1987 (Lunes negro); 2) 1990 (Guerra Kuwait); 3) 2000-2002 (Burbuja .com); 4) 2007-2009 (Crisis subprime).
¿Qué modalidades de realización de aportaciones periódicas existen?
Existen dos formas de realizar aportaciones periódicas: el Dollar-Cost Averaging y el Value averaging.
Con el Dollar-Cost Averaging se aporta la misma cantidad de dinero durante un periodo de tiempo concreto y con la periodicidad que elija el ahorrador, normalmente mensual. Esta es la estrategia más adecuada si ahorras todos los meses la misma cantidad de dinero y la más adecuada para el ahorro a largo plazo, por ejemplo, para el ahorro para jubilación.
En el Value averaging la cantidad que aporta el ahorrador varía cada mes en función de cómo evolucione su inversión. En cada periodo de inversión será necesario alcanzar ciertos objetivos para seguir aportando al fondo o activo correspondiente.