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Ahorro   5 Feb 2026

Planificación financiera para la jubilación y longevidad creciente

Autor

Instituto BBVA de PENSIONES

Avanzamos hacía un paradigma, difícilmente imaginable desde el punto de vista científico hace algunas décadas: las vidas de más de 100 años. Vidas de 100 años que probablemente vivieran una mayoría de aquellos nacidos a partir del año 2000, si ni las pandemias, ni los conflictos bélicos, ni el cambio climático lo evitan.

Si bien es cierto que algunos de los últimos estudios de longevidad muestran una ralentización en el crecimiento de la esperanza de vida, y que para que la esperanza de vida al nacer alcanzase los 110 años requeriría la cura o eliminación de la mayoría de las principales causas de muerte, lo que haría una utopía muy lejana la aparición del primer hombre inmortal (precedida por miembros de la Singularity University para la década de los 40), es claro que las nuevas generaciones vivieran más años.

Se estima que más del 50% de los nacidos a partir de 2004 vivirán más de 100 años.

Ante una vida de 100 años, será difícil poder mantener carreras profesionales de una duración similar que las de vidas actuales (38-40 años de vida laboral, con una esperanza de vida de 84 años), siendo necesaria prolongar la misma.

En materia de planificación, entraran en consideración nuevos aspectos clave, más allá de la mera planificación financiera de la jubilación, como la planificación financiera y no financiera de los periodos inactivos de parada para reciclarse y formarse. ¿Servirá la formación recibida durante los 25 primeros años de vida para una carrera profesional tan larga, o se deberán hacer paradas para reciclarse?, ¿Con que ahorros se financiarán esos periodos inactivos?, ¿Con carreras laborales más largas, soportaran las personas realizar el mismo tipo de trabajo o desempeñaran varias profesiones a lo largo una misma vida activa?...

Asimismo, ante vidas más largas y, por tanto, retiros más largos, cobrará una especial relevancia la planificación de la última etapa de la jubilación, la de potencial dependencia.

No estamos hablando de una realidad que se encontrará una generación del futuro, sino los jóvenes (y adolescentes) de hoy, que ya se han incorporado al mercado laboral, o que se incorporaran en unos pocos años. Por lo tanto, para ellos es importante saber, ahora en 2026, cuales son las reglas de juego, para poder planificar adecuadamente su futuro.

Re-enfocando la jubilación: Del "Retiro" al "Rediseño"

Se está evolucionando un enfoque de la jubilación de "años de retiro" a "etapa de vida rediseñada", que hará que la norma sea un acceso escalonado a la jubilación frente al actual cese abrupto e incorporación a la condición de jubilado sin marcha atrás.

Lo anterior va a traer consigo un cambio estructural en la planificación de la jubilación, introduciendo una segmentación de la jubilación por fases (3 fases, activa, transición y dependencia) y, por tanto, de su planificación financiera y vital.

Como estrategias de acceso a la jubilación veremos durante los próximos años, en los países de nuestro entorno y también en España, generalizarse las transiciones laborales graduales (por ejemplo, reducción progresiva de horas trabajados o de otros periodos de trabajo), las segundas carreras profesionales a partir de los 50-55-60 años y el emprendimiento senior, así como el desempeño de un voluntariado estructurado senior que genere redes de apoyo sociales.

Pilares para financiar la longevidad y las distintas fases de la jubilación

Será necesario sofisticar aún más la planificación de la jubilación, y la desacumulación (disposición del ahorro) durante la misma, más allá de la generación de un complemento en forma de renta que refuerce los ingresos por la pensión pública, para gozar del estilo y nivel de vida deseado durante la misma.

Será necesario planificar el nivel de renta necesario durante cada una de las fases de la jubilación (etapa activa -silver economy-, transición y etapa dependiente), y por tanto, el nivel de ahorro para cada fase de la misma.

Por ello, en esa planificación de la jubilación se deberá abordar el ahorro para una longevidad consciente, es decir, para distintos objetivos financieros y etapas que vengan más allá de los 67 años (edad de acceso a la jubilación), incluyendo:

  • Un fondo específico para cuidados prolongados, separado del ahorro previsional básico, o bien una cobertura de seguro de dependencia, que todavía no están adecuadamente desarrolladas en España (que incluyan redes de servicios a la dependencia más que indemnizaciones por dependencia).
  • Productos financieros post jubilación, como las rentas vitalicias o los seguros de dependencia (denominados en inglés, de cuidados a largo plazo)
  • Incluir estrategias de desacumulación dinámicas, con métodos y reglas de disposición del ahorro durante el retiro que se vayan adaptando a la realidad de cada persona (por ejemplo, la regla 4% adaptada, véase aquí en que consiste).

Lo que hasta era una única etapa, nunca más lo será. Bajo la misma de denominación jubilado coincidirán (y ya coinciden hoy) personas en situaciones muy diferentes: personas activas bajando pistas de esquí negras de los Pirineos y los Alpes, o haciendo el Camino de Santiago, con ancianos ingresados en residencias y con necesidad de cuidados.

¿Qué estructura debería tener el ahorro para la longevidad de las nuevas generaciones (etapa post acceso a jubilación)?

Al menos para las nuevas generaciones que se estén incorporando en la actualidad al mercado laboral y todos aquellos que en la actualidad tengan menos de 40-45 años, el ahorro debería tener estas capas:

  1. Capa básica, que se compondría de la pensión pública (a través de cotizaciones) más un ahorro complementario para generar rentas complementarias.
  2. Capa de longevidad (evitar sobrevivir a tus ahorros), a través de ahorro voluntario más productos de rentas vitalicias
  3. Capa de contingencia: Seguros de dependencia (para cuidados) más ahorro-inversión en activos líquidos (imprevistos, emergencias)

La salud preventiva, con un estilo de vida saludable durante nuestra vida activa, como estrategia financiera para la jubilación

Hace referencia a la inversión de parte de nuestros ingresos en salud, asignando un presupuesto específico para prevención (ejercicio físico -gimnasio, otros deportes, etc.-, nutrición, chequeos), uso de tecnologías de monitoreo (dispositivos wearables, telemedicina) y entrenamiento cognitivo para prevenir deterioro.

Algunos de los anteriores servicios se podrían llegar a disfrutar a través de beneficios corporativos facilitados por un empleador a sus trabajadores.

Téngase en cuenta que cada año adicional con hábitos de vida saludable reduce costes médicos entre un 8% y 15%. La actividad física regular puede retrasar la dependencia entre 7 y 12 años.

Estrategias de vivienda durante la jubilación, y la vivencia en Comunidad

El uso de la vivienda como activo estratégico permite su utilización para generar rentas o ingresos complementarios durante el retiro, a través de soluciones como hipotecas inversas, nuda propiedad y otros productos de monetización de la misma.

En otro sentido, en materia de residencia de convivencia (que mejora la calidad de vida a través de la socialización) estarían fórmulas como el Co-housing senior y las comunidades intergeneracionales.  Entre los modelos comunitarios de vivencia, se están desarrollando otras fórmulas como las aldeas de cuidado (Village Model), las cooperativas de cuidados entre pares, y las viviendas con servicios graduales (vivienda independiente y asistida).

Asimismo, estaría el ámbito del rediseño del hogar para envejecimiento en el mismo, adaptando la vivienda a las necesidades de dependencia o cuidados.

Planificación Integral de la dependencia (de los cuidados a largo plazo)

Como hemos apuntado, la jubilación es una etapa vital que puede ser muy larga, e incluir etapas muy diferentes dentro de ella: desde una vida super-activa en los primeros 10-12 años de la misma, hasta una época de cuidados y dependencia que tiene alta probabilidad de darse a partir de los 80-82 años.

Para la planificación financiera de la dependencia futura, se pueden llevar a cabo una estrategia por niveles, incluyendo el Autocuidado y la prevención, los cuidados informales (por la familia, redes comunitarias), los cuidados formales domiciliarios y las Residencias (de mayores) especializadas.

Para planificar y cubrir la dependencia existen una sería de Instrumentos financieros y aseguradores específicos, entre ellos:

  • Seguros de cuidados a largo plazo (Seguros de Dependencia). En España, mayoritariamente, los seguros de dependencia son soluciones indemnizatorias y no de prestación de servicios. En cambio, en otros países se está desarrollando soluciones prestacionales que incluyen cuadros de servicios y redes de proveedores (residencias, cuidadores, acompañantes, fisios, etc.) para cuando la contingencia ocurre y la persona deviene dependiente.
  • Fondos de emergencia médica (6-12 meses de gastos en cuidados)
  • Dotación de fondos personales, a través deahorro capitalización en productos financieros)específicos para cubrir las necesidades económica de la potencial dependencia futura.

Tecnología y Digitalización

En este campo existen soluciones innovadoras como las Plataformas de telecuidado y monitoreo remoto, la Robótica para asistir en movilidad y dar compañía, las apps de gestión de salud integradas, las cadenas de bloques (Blockchain) para historiales médicos accesibles.

Toma de Decisiones y estrategias legales para situaciones de dependencia

Entre la documentación que puede ser esencial preparar están la emisión de Testamento vital con instrucciones detalladas para esa última etapa de la vida, Poderes notariales duraderos para temas de salud y administración de finanzas, o establecer directivas anticipadas específicas para el caso de padecer deterioro cognitivo.

En definitiva, los 6 Capitales fundamentales de la Jubilación deberían abarcar son:

  1. Financiero: Ahorros, pensiones, inversiones.
  2. Salud: Estado físico, mental, prevención.
  3. Social: Redes familiares, comunitarias, de amistad.
  4. Intelectual: Aprendizaje continuo, estimulación cognitiva.
  5. Espiritual: Propósito, significado, valores.
  6. Residencial: Vivienda adecuada, comunidad de apoyo.

En conclusión…

Una estrategia integral más efectiva de preparación de la jubilación integra planificación financiera temprana con inversión sostenida en salud y construcción de red social. Estos tres pilares son interdependientes y se refuerzan mutuamente en la creación de una jubilación segura y con calidad de vida.

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