La odisea de un discapacitado al 95% en la aldea de una sola familia
26 julio 2019
Valentín Barreira jamás vio el mar hasta que tuvo 30 años.
Algo muy extraño por dos motivos.
El primero: no hablamos de la posguerra, aquel viaje bautismal fue hace tan sólo siete veranos.
El segundo: Valentín Barreira vive en una comunidad autónoma con 1.500 kilómetros de costa y en un pueblo que está a menos de dos horas de la playa.
Un pueblo bien pequeño. Uno en la provincia de Ourense que está pegando con Portugal. Uno donde sólo hay una familia: la suya. Lorenzo. Celsa. Agricultores jubilados los dos. Y el hijo único que les nació con parálisis cerebral.