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Salud financiera   28 Oct 2026

Cómo ahorrar para la jubilación cuando los ingresos son bajos y/o los gastos altos

Autor

Instituto BBVA de PENSIONES

Incluso para personas con ingresos bajos o con gastos elevados (por ejemplo, familias con muchos hijos a cargo), la clave para ahorrar para la jubilación no está en apartar una gran cantidad de dinero, sino en tapar primero las pequeñas fugas invisibles, transferir después automáticamente una parte de lo ganado al ahorro y, por último, aprovechar los mecanismos existentes para que el propio consumo también se convierta en ahorro.

4 pasos para lograr ahorrar o incrementar tu ahorro actual

Estos son los 4 pasos que te sugerimos para lograr ahorrar o incrementar tu ahorro actual.

Primer paso: localizar y contener tres tipos de gastos "invisibles"

Para muchas personas, el dinero no se va en grandes gastos, sino que se escapa por pequeñas cosas casi imperceptibles. Esos gastos invisibles que, además, apenas nos aportan satisfacción, podemos clasificarlos en tres categorías para revisarlos:

  • Gastos hormiga, que son pequeños desembolsos individuales, casi imperceptibles. Por ejemplo, un café diario, el desayuno de cada mañana fuera de casa, un snack comprado sin pensar, cuando vas al super solo a por una cosa (agua o pan) comprar 3 o 4 productos de más (fuera de la compra semanal o mensual), recargos por pagar tarde un recibo. Vistos uno a uno no son nada, pero acumulados en un mes suelen superar lo esperado.
  • Gastos vampiro. Son cargos periódicos que parecen inofensivos, pero chupan tu dinero efectivo de forma continua. Los típicos son tener varias suscripciones a plataformas streaming infrautilizadas, un gimnasio al que no vas o del que no usas todos los packs de servicios contratados, una tarifa de móvil cara o no actualizada con nuevas ofertas. Cada uno puede ser solo una decena de euros al mes, pero juntos suman cientos al año.
  • Gastos fantasmas. Son los importes grandes que nunca se incluyeron en el presupuesto. Por ejemplo, un pico de luz o agua por una fuga o por una situación extraordinaria (como el precio elevado en la subasta eléctrica del mercado regulado por crisis geopolíticas que disparen el precio del gas o gasoil y, por tanto, de la luz, sin tomar medidas personales de adecuación del consumo a horas valle), una suscripción de prueba que no cancelaste, un seguro que se renueva solo,etc. No ocurren a menudo, pero cuando ocurren se comen casi todo el margen de ahorro del mes.

Como recomendación práctica parea controlar estos gastos, puedes descargar los extractos bancarios de los últimos dos meses y clasificar cada movimiento. No se trata de culparse, solo de ver por dónde se va el dinero. Otra opción es utilizar aplicaciones de administración financiera o pedir ayuda en esa revisión a tu asistente de IA.

Segundo paso: "pagarte primero" lo que ahorras

Una vez identificados los gastos que son recortables, el mayor riesgo es que ese dinero ahorrado por esa contención de gastos hormiga o vampiro lo vuelvas a gastar sin darte cuenta en otras cosas. La solución a este riesgo es cambiar el orden de uso de los ingresos cuando llegan:

  • El orden tradicional es: ingresos - gastos varios (primero gastos esenciales y luego gastos superfluos), y lo que sobre se ahorra. El resultado suele ser que no sobra nada.
  • Ese orden anterior se debe invertir: 1. Ingresos, 2. primero transfiero el ahorro, 3. con lo que queda organizo y afronto los gastos.

    Esta fórmula se podría matizar descontando primero los gastos esenciales (casa, comida, vestimenta, suministros) y luego dotando el ahorro mensual, pero ello no permitirá que establezcamos una transferencia automática a primeros de mes, sino que tendremos que posponer su domiciliación/transferencia a un momento posterior a la llegada de los recibos domiciliado por gastos esenciales, y no se podrá adelantar los gastos esenciales que se afrontan progresivamente a lo largo del mes, como la comida.

    Lo ideal es poder planificar/calcular a cuánto ascenderán cada mes los gastos esenciales y confirmar que tras la transferencia/domiciliación automática, a inicios de mes, para el plan de ahorro quedará dinero suficiente para los gastos esenciales del mes.

Aunque solo puedas transferir a tu plan de ahorro 20 o 30 euros al mes (aportaciones periódicas) , hazlo el mismo día o al día siguiente de cobrar, mediante una transferencia automática o domiciliación a una cuenta corriente que no esté vinculada a los pagos del día a día, o mejor a un producto financiero que permita obtener una rentabilidad por tu ahorro que bata a la inflación.

Que el importe sea pequeño no es un problema, lo decisivo es la constancia y la invisibilidad. Los estudios de la Economía del Comportamiento muestran que configurar el ahorro como opción por defecto, dejando que la pereza (no hacer nada) trabaje a favor del ahorro, es mucho más eficaz que confiar en la fuerza de voluntad.

Tercer paso: usar la automatización contra el instinto humano de "quiero esto ahora"

El ser humano tiende por naturaleza a consumir ahora y no a ahorrar para el futuro. No es un defecto de voluntad, es la configuración por defecto del cerebro. Así que no luches de frente contra tu instinto. Toma la decisión por adelantado y deja que el sistema la ejecute por ti.

Son útiles estas dos reglas de automatización:

  • Subida de sueldo con incremento de ahorro automático. Se trata de comprometerse con uno mismo de antemano a que, cada vez que aumenten los ingresos (subida del fijo, cobro del bonus, obtención de otro ingreso extra), al menos entre el 30 %–50 % del incremento se transfiera automáticamente a la cuenta de ahorro o plan de jubilación. Como al percibir ese incremento de ingresos tu nivel de vida aún no ha tenido tiempo de subir, la sensación de que ese dinero "desaparece" es mínima.
  • Ahorrar a través del Consumo (cashback). En España ya existen herramientas que vinculan la compra cotidiana con el plan de ahorro para la jubilación. Al pagar en comercios asociados al sistema con una tarjeta vinculada, el comercio devuelve una pequeña parte a tu plan de pensiones o seguro unit linked, de modo que una porción del gasto necesario se "convierte" en ahorro. También permiten redondear el precio pagado por la compra hasta la siguiente cifra exacta sin decimales, y transferir ese exceso redondeado al plan de pensiones. Aunque hoy los comercios asociados a este tipo de plataforma aún son limitados, la oportunidad está en que sin sacar dinero extra del bolsillo, también se puede acumular para la jubilación.

Cuarto paso: si aumentan los ingresos, que el nivel de vida no suba al mismo ritmo

Si las circunstancias lo permiten y puedes lograr una segunda fuente de ingresos (un trabajo extra, o actividad adicional por cuenta propia, o has vendido cosas que no usas), o bien simplemente ha subido tu sueldo o tus rendimientos como autónomo, fíjate de antemano esta regla: un porcentaje fijo de ese dinero adicional (por ejemplo, el 30 %) va directamente plan de ahorro para la jubilación, sin pasar por la cuenta de gasto diario.

Muchas personas se arrepienten al jubilarse no tanto de haber ganado poco, sino de no haber guardado la parte extra cuando ganaron más.

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