Mi jubilacion BBVA

Bienestar financiero   6 Oct 2026

La jubilación demorada se triplicará en España: una revolución silenciosa impulsada por la longevidad

Autor

Instituto BBVA de PENSIONES

La jubilación demorada en España está dejando de ser la opción de unos pocos para convertirse en “el escenario por defecto de toda una generación”. La jubilación demorada voluntaria ya representa el 11,6% de las nuevas altas de pensión en 2026, frente a menos del 5% en 2019. Un estudio de Fedea, prevé que se acerque al 30% en las próximas décadas.

El principal impulsor de este cambio no es el incentivo legal (un 4% más de pensión por cada año de retraso o su alternativa en forma de pago único o mixto), sino que vivimos más años, y la etapa posterior a la jubilación es mucho más larga que la de la generación anterior.

Un punto de inflexión que ya está ocurriendo

A agosto de 2026, el 11,6% de las nuevas altas de jubilación corresponden a jubilación demorada voluntaria, cuando en 2019 no llegaban al 5%. Al mismo tiempo, la edad real o efectiva de jubilación ha subido de 64,4 a 65,4 años. La jubilación anticipada, por su parte, ha caído del 39% en 2021 al 27,2%.

Las proyecciones de Fedea muestran que alrededor del 30% de las nuevas jubilaciones se producirán después de la edad legal, y esta tendencia se reforzará en las próximas décadas. AIReF estima igualmente que hacia 2035 cerca del 30% de las altas de pensión corresponderán a jubilación demorada.

La longevidad es el verdadero "motor" del retraso de la edad de jubilación

La edad efectiva de jubilación está experimentando un "desplazamiento silencioso hacia arriba", y la fuerza que lo impulsa es la longevidad.

Se tiende a atribuir la demora en la edad de jubilación a los incentivos públicos. Pero el estudio de Fedea deja claro que incluso sin las reformas de 2021-2023-2025, la proporción de jubilación demorada también habría crecido de forma notable.

Si una persona se jubila a los 65 años y su esperanza de vida es de 25 años más, necesita preparar recursos para muchos más años que la generación anterior. Alargar la vida laboral es, en esencia, responder con "unos años más de trabajo" a "muchos más años de vida".

Según el informe de Fedea, cuanto mayor es la esperanza de vida, más largo es el "periodo de retorno" de la jubilación demorada. El incremento de pensión que se obtiene renunciando a un año de jubilación se cobra durante mucho más tiempo, lo que eleva de forma significativa el atractivo de retrasar la salida.

Hay dos factores que refuerzan esta dinámica:

  1. Uno es el aumento del nivel educativo, que permite que más personas prolonguen su vida laboral más allá de los 65 años (menos desgaste físico, más valor de la experiencia).
  2. El segundo, la mejora de las cuantías de pensión, que da más peso al incentivo económico de demorar la jubilación.

Los datos de la OCDE confirman el carácter global de esta tendencia. La mayoría de los países miembros de la OCDE están retrasando la edad legal de jubilación, que pasará de unos 64 años de media a alrededor de 66.  Dinamarca, entre otros, avanza incluso hacia los 70.

El "poder limitado" de los incentivos públicos

Desde 2022 (en la Ley 21/2021 y posteriormente en abril de 2025 el RDL 11/2024), los incentivos a la jubilación demorada en España se han reforzado: un 4% más de pensión por cada año de retraso (calculado anualmente). A partir del segundo año, los periodos de más de seis meses también computan con un 2%. El pago único oscila entre 4.800 y 13.500 euros por cada año de retraso, dependiendo de los años cotizados.

Según Fedea, el efecto directo de estas reformas es limitado. Los incentivos anteriores estaban entre el 2% y el 4%; los actuales parten del 4%. No es un cambio radical y lo verdaderamente determinante sigue siendo la variable esperanza de vida.

En cuanto al "coste" de la jubilación demorada, Fedea advierte que estos incentivos elevan el gasto en pensiones. Hacia 2050, el gasto podría superar en 2-3 puntos de PIB las estimaciones oficiales. La jubilación demorada se presenta como un instrumento de "ahorro" para el sistema, pero su efecto real puede ser justo el contrario.

El impacto de la jubilación demorada en la planificación financiera personal

El auge de la jubilación demorada tiene consecuencias directas para la planificación financiera personal:

  1. Primero, el límite temporal de la jubilación se está reduciendo. Si planeas jubilarte a los 65, pero tus condiciones físicas y económicas te permiten trabajar hasta los 70 o más, en la práctica estarás comprimiendo tu "vida de jubilado" de 25 a 20 años, lo que reduce de forma notable tu necesidad de ingresos mensuales.
  2. En segundo lugar, la propia "jubilación" probablemente necesite redefinirse. Cada vez menos personas pasarán de "trabajar a tiempo completo" a "no trabajar nunca más" de un día para otro. Lo habitual será una transición gradual, reduciendo la jornada, cambiando de tipo de trabajo, compatibilizando la pensión con ingresos laborales parciales. La reforma de la "jubilación flexible", que entró en vigor en agosto de 2026, responde precisamente a esta realidad: permite cobrar la pensión mientras se trabaja a tiempo parcial, ajustando la cuantía en función de la jornada. Además, si se empieza a trabajar seis meses después de la jubilación, se puede obtener un complemento adicional de entre el 15% y el 25%.
  3. En tercer lugar, la pensión es “un suelo”, no el total, necesitará complemento. La tasa de sustitución que puede ofrecer la pensión pública (porcentaje que representa sobre el salario previo a jubilación) podría enfrentarse a una presión a la baja en el largo plazo (véanse aquí las razones). La necesidad de ahorro complementario no desaparece porque "se trabaje unos años más". solo se aplaza, pero también se alarga.

La jubilación deja de ser una línea de meta fija

El significado más profundo de la jubilación demorada quizá no esté en "trabajar más" en sí mismo, sino en un cambio más de fondo. La jubilación deja de ser una línea de meta fija en la vida para convertirse en un periodo de transición ajustable. La longevidad nos regala más tiempo, pero también nos exige pensar antes y con más claridad en cómo vamos a usarlo y con qué vamos a sostenerlo.

Más Información

Acceder aquí al Informe de Fedea: Delayed-Retirement Incentives in Spain: Evaluating Lump-Sum Commutation and Actuarial Fairness

La jubilación demorada: cómo queda tras su reforma

Suscripción a Newsletter